sábado, 21 de junio de 2008

Quiero tu sangre, porque muero... (sobre el Teniente de Inishmore)- Parte 1


(Un trabajo de la universidad)


Un gato ha muerto en la Isla de Inishmore. Sin embargo, este no es un gato cualquiera, sino el ser más importante para un violento militante del I.R.A, quien no dudara en ocasionar todo un derramamiento de sangre para saber quien mato al dichoso felino. Este es el argumento del Teniente de Inishmore, una hilarante e inquietante comedia de humor negro, basada en la obra homónima de Martín McDonagh.

Una obra no es obra sin un elenco de personajes que serán los responsables de sumergirnos en la intensidad del relato, causando en nosotros toda clase de emociones (y en este caso, sobresaltos). Por ello, de entre los ocho caracteres de la trama, escogeré a tres de los que considero más complejos. En primer lugar, esta Padriac (Rodrigo Sánchez Patiño) un hombre dotado de una personalidad extremadamente violenta y sanguinaria.

El teniente (la veracidad del termino es dudosa), creció sin madre y con un padre adicto al whisky, con quien tiene una muy mala relación. Al parecer, el único recuerdo que conserva de su progenitora es (o era) el gato Tomasin. Es curioso observar que detrás de ese perfil huraño y misántropo, se esconde un Padriac lleno de sensibilidad y cariño hacia su mascota. Prueba de ello, es la reacción tomada cuando su padre Donny (Alfonso Santistevan), lo llama para comunicarle la supuesta enfermedad (una mentira ideada por el y por Davey, con el fin de retrasarlo y atenuar su furia) en la que ha caído su preciado gato. El teniente, sin dudarlo, detiene la tortura de James (Laszlo Kovacks) para acudir raudo y lleno de preocupación, de regreso a su casa en el condado de Galway. Al llegar, no puede contenerse más y literalmente profiere aullidos y gemidos propios de un can herido. Padriac, entonces, muestra un lado escondido que pocos hubiésemos pensado encontrar tras esa mente tan perturbada. El teniente, empero, no es tonto y conciente de la treta ideada por su padre y Davey (Rómulo Asereto) le vuela los sesos al gato que los dos únicos habitantes de la casa habían conseguido con el fin de engañarlo, probando así su desenfrenada violencia y ferocidad, características que crecen cada vez mas conforme transcurre la obra.

La primera visión que tenemos de Mairead (Gisela Ponce de León), nos la hace parecer, tanto por su apariencia externa como por su forma de expresión, no una chica sino un muchacho muy aguerrido. En efecto, Mairead es un “muchacho con los labios pintados”, tal como señala Padriac al verla luego de haber llegado a la Isla de Inishmore. La chica sueña con pertenecer a la revolución por la liberación de Irlanda y pelear junto a su idolatrado Padriac. Aquí es necesario analizar el significado que tiene el concepto “amor” para Mairead.

En mi opinión, la chica no lo “amaba”, solo se sentía atraída el carácter belicoso del teniente. Quizá le apasionaba la violencia y sentía que el era la síntesis de todo a lo que ella aspiraba. La hazaña de las vacas tuertas que ella relata con orgullo, es, definitivamente, un mecanismo para captar la atención del teniente y una forma de asegurarse que nadie se metiese con ella. Pero en el fondo no podemos dejar de notar, al igual que en Padriac, a una joven idealista y llena de sensibilidad. Ella también posee un gato, el señor Rodolfo, quien es también, el ser más importante en su vida. Además, al cambiar su atuendo demuestra su lado más inocente, sus ganas de vivir una nueva vida junto al teniente. Mairead, al igual que Padriac, mantienen un conflicto permanente cuando oscilan los dos extremos de sus personalidades. Por un lado, la ternura y por otro, la apelación a la violencia extrema como mecanismo de autodefensa por temor a que sus sentimientos mas humanos salgan al descubierto. Sin embargo, este conflicto tiene su momento culminante con el descubrimiento que hace Mairead acerca del inconciente asesinato (aunque ella no lo cree así) del señor Rodolfo, por parte del furibundo Padriac. Mairead no lo piensa dos veces y dispara en la sien del teniente, un chorro de sangre le baña la cara y el vestido blanco; finalizando, así, el conflicto entre los dos extremos de su personalidad. El lado violento ha ganado, ella se ha convertido en otro Padriac (algo que quiso desde el principio), otro teniente de Inishmore.

domingo, 15 de junio de 2008

La calle esta dura...



Hace dos semanas, a eso de las 15 hrs. con 30 minutos, fui asaltado por dos maleantes mientras caminaba rumbo a casa de una amiga con el fin de llevarla a la PUCP por un trabajo que le habían designado en su universidad. Los hampones sacaron una pistola (mi dominio sobre temas armamentísticos es prácticamente nulo, por ello pecaría de ignorante al querer afirmar que tipo de arma era) y una filuda navaja. Empujándome contra la pared y después de amenazarme con disparar si trataba de emitir sonido alguno, me quitaron el celular y la billetera, y tras una petición (que llego casi al ruego) mía, me aventaron los documentos, para luego emprender la cobarde huida. Como se imaginaran quede en un estado de completa perplejidad, tieso como el chavo del ocho cuando le da la “chiripiolca”. Era la primera vez que me robaban de esa forma tan “shockeante” (antes no habían pasado de simples “bolsiqueos”) y quizá por ello quede tan frustrado y lleno de rabia, pues por un momento pensé en seguirlos y enfrentarme con ellos en un duelo donde las posibilidades que tenia de salir airado, ileso y con mis posesiones de vuelta, equivalían a la “esperanza matemáticamente posible” de que nuestra selección vaya a un mundial.

En fin, tras haberme recuperado en cierta forma de mi momentáneo estado de furia contenida y vacío mental procedí, como todo buen ciudadano en sus cabales, a acudir a la comisaría a sentar mi denuncia y luego de una entretenida charla acerca de los principales problemas que afectan a nuestra ciudad mientras hacíamos un “reconocimiento de la zona”, en palabras de uno de los oficiales, los patrulleros de turno me llevaron a mi casa, donde no pude evitar causar las miradas curiosas e inquisidoras por parte de los vecinos.

El testimonio que acabo de dar es uno dentro del gran número de historias que suceden diariamente. Los oficiales, durante la charla que sostuvimos, me indicaron que semanas atrás se registraron un promedio de 6 casos similares al mio, por lo que era solo cuestión de tiempo para poder atrapar a los criminales. Sin embargo, tal y como señala José Luís Castillejos, columnista del diario Perú 21, el problema que impide combatir a los delincuentes es que las penas son leves y sólo se lleva a los tribunales a quien robe más de 500 dólares, en tanto si el monto es menor no son sujetos de sanciones.

Sin duda el principal flagelo que afecta a nuestra ya maltrecha ciudad es el de la delincuencia tanto “espontánea” (destacan los “arranchamientos” de celulares y bolsas) como el crimen organizado. Pese a que nuestro país cuenta con 1269 empresas que prestan servicio de seguridad privada, están no se abastecen de suficiente personal y armamento necesario en los puntos clave donde el índice delictivo adquiere proporciones mucho mayores (Perú 21, 2005: PG Ciudad). Lima desde hace mucho tiempo no es segura y se hace cada vez mas urgente una buena planificación para combatir la creciente tasa de criminalidad que nos afecta directamente a nosotros, los incautos transeúntes.

No es gratuito que en una encuesta realizada por el grupo IMASEN, bajo la supervisión del Área de Seguridad Ciudadana del IDL, el 80% tanto de los limeños como de los chalacos posean como mayor temor el robo en las calles. Además, en esa misma encuesta un 48.8% afirmo que temía ser asaltado con un arma de fuego, mientras que un 16.7% temía resultar agraviado por un ataque de pandillas o verse involucrado involuntariamente en un enfrentamiento vandálico entre las mismas, a un 14.8% les preocupe que le arranchen alguna de sus pertenencias y en un porcentaje menor equivalente al 9.4%, un accidente de tránsito.

Sin duda, la lucha contra la delincuencia esta lejos de ser ganada por quienes tenemos la remota pero aun latente esperanza que nuestro aparato judicial y el Ministerio del Interior demuestren por que son necesarios en la coyuntura nacional. Los sueldos que reciben son pagados por nuestros impuestos y al parecer ellos se la están llevando demasiado fácil. Lima posee un tercio de los 27 millones de peruanos que aun se sienten “golpeados” por el clima de violencia extrema que vivieron hace aproximadamente 28 años. Personalmente, yo no deseo vivir (o revivir) esos tiempos, no quiero salir a la calle pensando que quizá no vuelva jamás...

miércoles, 11 de junio de 2008

Matematica(s), ¡maldita necesidad¡


Durante once años de mi vida me he visto obligado a convivir con la matemática. Y es porque me considero el más implacable detractor de la “madre de todas las ciencias” que se me hace tan difícil encontrarle algo (siquiera) de bueno...
Odio la matemática porque es despiada y no tiene alma. No transmite sentimiento alguno y los problemas parecen burlarse de uno cuando no sabes como resolverlos. Asimismo, le tengo miedo a aquellos que parecen tener una especie de orgasmo, una “experiencia religiosa”, cuando parecen entrar en éxtasis al momento de descubrir la respuesta a la incógnita planteada. Odio tener que aprender formulas absurdas para llenar tres caras plagadas de esfuerzos inútiles debido a que nunca (o en muy pocas ocasiones) logro llegar a la respuesta correcta. Odio tener que memorizar tantos nombres sin sentido que algunas veces tienen que ver con la fisiología femenina (senos, cosenos, etc.) y detesto que no exista el “borrón y cuenta nueva” ya que (como dice mi padre) “todos es una cadena, si no entiendes algo te jodes en todo lo demás...”
Pero... les guardo cierta empatia porque cuando voy a hacer compras a cualquier parte o me veo en la necesidad de realizar cualquier actividad de “intercambio monetario”, evito que me “tomen el pelo”, que me estafen tontamente y que haga el ridículo ante personas conocidas y otras no tan conocidas. Asimismo, algunas veces simbolizan éxitos, retos, etc. Además, las aprecio porque hacen posible organizar recuerdos o datos (información) importantes para cualquier individuo y les guardo cierta simpatía porque le dan proporción y armonía a todo lo que nuestros sentidos perciben de nuestro alrededor (y nos hacen la vida mas practica y sencilla)...
Sin embargo... la odio porque es tan metiche que se inmiscuye en todos los aspectos de mi vida: ¿Cuantos días faltan para acabar el ciclo? ¿Cuando rompieron? ¿Hace cuanto que no se hablan ni se ven? ¿Cuantos años dura la carrera que vas a estudiar? ¿Cuánto esta el pasaje de acá hasta la Av. Universitaria?
La odio, también, porque cuando me hago la idea que me voy a alejar de ella por un largo tiempo (mas no definitivamente) me veo en la obligación de llevar (y aprobar) 4 créditos relacionados con ellas para poder ser admitido en facultad.La detesto porque me presiona y me causa nostalgia, me hace sentir cada vez más viejo y me va acercando a la mayoría de edad. Me causa encono, tirria, ojeriza y animadversión ver mi reloj y darme cuenta que en dos días es mi ultima practica calificada, en dos semanas es el temido examen final, y nunca haber sabido si matemática(s) se escribe con o sin “s” al final

lunes, 9 de junio de 2008

Apocalipsis Now...? (Cambio Climatico, una verdad incomoda)



El 5 de junio, caminando sin rumbo por las largas avenidas de la universidad no pude evitar observar un cierto tumulto al costado de la librería PUCP. Un grupo de curiosos transeúntes rodeaba a alguien cuyo rostro se me hacia muy familiar. Cuando pude sortear todo ese amasijo de brazos y las voces gritando: “Dame uno de esos”, “Yo quiero uno de cada uno”, pude reconocer a un amigo de mi clase de matemáticas, quien, con un llamativo polo naranja que contrastaba notoriamente con el color gris smog de nuestra ya maltrecha ciudad, acercándose con una bolsa repleta de bultos multicolores, y recitándome de paporreta la consigna “un regalo de la cato, por el día del medio ambiente”, me volanteo un sticker de forma circular con la siguiente inscripción “anda en bici, es mas saludable para ti y para el mundo”, alejándose luego para continuar su trabajo.

Tras haberse ido, me tope con otro chico de la misma clase, con el mismo polo y con la misma frase quien me dio otro sticker y asegurándose que no había nadie a su alrededor me contó que habían convocado a ocho chicos (cachimbos, para variar) para que, con la prenda naranja, recorran el campus de punta a punta (y créanme que es bastante), repartiendo el pesado contenido de las bolsas con la promesa de una pequeña remuneración como recompensa por el esfuerzo realizado. Tras haber escuchado esto, y pensando que no tenia clases hasta después de 8 horas, le pedí que me llevase hacia la oficina del encargado, pues hacia falta una persona mas. Para luego volver a salir vestido con el famoso polo y la bolsa repleta con los bultos multicolores, presto a iniciar la labor asignada.

Esta iniciativa pertenece al programa Clima de Cambios, iniciado por la Universidad Católica, con el fin de “informar y tomar iniciativas sobre el cambio climático, un tema central en la agenda mundial”. Este programa, sumado con la creación del Ministerio del Ambiente y la designación del famoso ecólogo oxapampino Antonio Brack Egg como su flamante ministro, constituyen dos pilares fundamentales en la lucha por nuestra supervivencia, la de nuestro país y de nuestro planeta. Pese a haber ocasionado algo de escepticismo en ciertos sectores, en una encuesta realizada por el Instituto de Opinión Publica de la PUCP, el 88% de los encuestados en Lima esta de acuerdo con la creación de esta cartera ministerial.

Siendo el tercer país más vulnerable ante las consecuencias del cambio climático, y por estar ubicados sobre una zona desértica las vidas del 40% de la población peruana corren peligro. Si bien recibimos diariamente una avalancha de información respecto a lo que sucede con el clima, el friaje en la zona sur de nuestro país, el deshielo de los glaciares (según la CONAM el Perú posee alrededor del 70% de los glaciares tropicales en el mundo, de los cuales ya se han reducido en un 22%), etc. Hace falta tomar medidas a nivel personal pues al desperdiciar anualmente 408 millones de metros cúbicos de aguas servidas al mar, cometemos en palabras de el ministro Brack “una estupidez, un crimen; pues esas aguas se pueden reciclar”. El hecho de cerrar el caño cuando no lo estemos usando puede contribuir, en gran medida, a frenar gradualmente este exceso de pérdida del líquido vital.


Si esto no es preocupante para algunos de ustedes, puedo mencionar el hecho de que cerca del 30% de las especies con las cuales compartimos nuestro planeta están por desaparecer. Esta, también el peligro que constituye el incremento de enfermedades, “como la malaria, característica de algunas regiones y que se esta expandiendo por el calentamiento.” (Cita de una entrevista al Dr. José Lozan, especializado en cambio climático de la Universidad de Hamburgo).

El cambio climático y sus posibles y al parecer inminentes consecuencias, son (como espero haber expuesto de forma breve pero directa) dignas de ser tomadas en cuenta por todos nosotros. Nuestro país, como vuelvo a insistir, esta en peligro de padecer un Fenómeno del Niño de proporciones similares (o de mucha mayor intensidad) a las de los años 1982 y 1983 en los próximos años. Nunca antes nuestro mundo había experimentado un peligro que amenazara con extinguirnos de la faz del universo, ¿Dónde estarás el día después de mañana?

miércoles, 21 de mayo de 2008

Boys just want to have fun?: La poligamia o el camino a la sociedad del libido




“toca tu instinto animal, rozando la brutalidad...”
Los Prisioneros

Hace poco se reabrió el debate acerca del matrimonio homosexual y la legalización de la práctica de la poligamia en Occidente. Si bien ambos temas son sumamente polémicos, el segundo despertó una enardecida discusión entre los integrantes de la religión musulmana, quienes no dudaron en acudir a su texto sagrado (Coran) y a sus supuestas leyes “profundamente correctas y divinas” para argumentar que ellos eran la sociedad modelo y que nosotros, las ovejas descarriadas, debíamos seguir su ejemplo y doctrina si anhelábamos alcanzar la moralidad y, por consiguiente, la salvación. Debo admitir que cuando termine mi lectura de los textos a favor de la poligamia no pude evitar reprimir una sonora carcajada.

El concepto de poligamia significa, literalmente, “muchos cónyuges”. Sin embargo, lo que los musulmanes defienden y practican es la poliginia, la cual hace referencia a la posibilidad que tiene un hombre de tener varias mujeres. Es en este sentido que el aceptar la poligamia a la musulmana resulta ser poco coherente pues incita, en cierto modo, al desarrollo de una “conciencia falica”, algo que resulta degradante, en todo el sentido de la palabra, para el genero femenino.

Al tildar de egoístas a las mujeres contrarias a tan infame practica (Al - Masir: 2001) ellos caen en la incongruencia y en mera misoginia. Para Qatari Sheik Salid Bin Hadi todo queda explicado en las palabras del Profeta quien dijo: “no le preguntes a un hombre por que golpea a su esposa. De acuerdo con el mismo principio, no le preguntes a un hombre por que tiene una segunda esposa” (Al – Rai: 2002). Queda claro, con esto, el pensamiento arcaico patriarcal persistente en este sector. Es más, resulta hasta contradictorio indicar que ellos limitan la práctica de la poligamia (o mejor dicho poliginia) a solo cuatro mujeres, cuando sacralizan las imágenes de algunos personajes de quienes, se dice, tuvieron alrededor de 300 a 700 esposas cada uno. Pareciera ser que quisieran ampliar el rango de posibilidades, quizá hacer honor al Shared Lover de Stevie Wonder, en lugar de mantenerse firmes en su postura.

Cuando los musulmanes plantean la necesidad de aceptar su práctica debido al “feroz apetito sexual masculino”, no toman en cuenta que mientras se les incite a tener más sexo, su libido aumentara de forma incontrolable, justamente lo que ellos dicen querer evitar. El objetivo no es no es crear a un hombre cuyo cerebro resida entre las piernas, sino uno con el seso suficiente para saber controlar sus “bajos instintos”. Por ello resulta absurdo lo dicho por Al – Qaradhawi:


Estadísticas y estudios científicos han demostrado que la energía sexual del
hombre es más vigorosa que la de la mujer. Esto es un hecho. Toda mujer excita a
un hombre, mientras que no todo hombre excita a una mujer. Aun entre los
animales, las hembras necesitan menos sexo que los machos. Muchas hembras solo
desean sexo cuando quieren embarazarse. Esta es la naturaleza y la mujer se
comporta de la misma manera. (Qatar, 30 de diciembre del 2001).


Esta cita carece totalmente de sentido. Es una mera forma de denigrar al género femenino. Resulta realmente desatinado el comparar a la mujer con un animal. Lo que SI esta científicamente comprobado es que el ser humano es uno hecho de razón e instinto, lo que nos hace T-O-T-A-L-M-E-N-T-E diferentes a las demás especies que habitan el mundo.

El aceptar la poligamia disfrazada de poliginia, resulta ser, entonces, un retroceso para la sociedad occidental. Esta nos convertiría (aun mas) en la sociedad del “sexo compro, sexo vendo”, una sociedad dominada por el instinto y la inequidad entre géneros. No es gratuito que haya parafraseado el titulo de una canción de Cindy Lauper en el titulo (girls just want to have fun). Todo este debate gira, en síntesis, alrededor de la lucha por la igualdad entre el hombre y la mujer, algo por lo que hemos estado luchando (y lo seguimos haciendo) por tanto tiempo. Si les sigues el juego, y te crees muy hombre, me reire en tu cara de tu estupidez...

miércoles, 14 de mayo de 2008

¿Biquero?¿yo?.. ¡Nunca¡



“Estar en la universidad es una cosa de locos”
Grupo Río

Del latín “bis” (dos veces), biquear (o “irse a la bica”) es el arte y desastre de llevar un curso por segunda vez. Este neologismo constituye uno de los mas grandes traumas (pero nada comparado con la trica) de todo estudiante universitario común y corriente (aquí no entran los supergenios ni los típicos chancones de clase). Pues bien, tras haber quedado convalecientes luego de una agotadora semana de parciales, me atrevo a declarar mi preocupación (y creo que hablo por todos), acerca de la situación de incertidumbre y ansiedad en la que muchos estamos inmersos.

Honestamente, no creo que salga tan, tan, tan, tan, pero tan mal en mis exámenes. Sin embargo, el desconcierto siempre esta ahí, dentro de uno. Me volví adicto al café mocca matutino (y a toda hora), a las lecturas “quema pestañas” durante las noches, en el baño, en el micro, parado, sentado, etc; y a las inevitables y asolapadas “siestas” en los fríos cubículos de la Biblioteca Central. Las crueles copias, con sus inacabables filas de 10 metros consumieron mi tiempo y mi dinero, dejándome muchas veces y en sentido literal sin un centavo para llevarme algo a la boca. Es traumante pensar que de los casi 1800 incautos cachimbos ingresantes este año, solo se graduaran un promedio de 10 por facultad. Todos los demás habrá firmado su acta de defunción por culpa de la trica asesina.

Si dos veces es descuido, tres veces es testarudez y hasta podríamos decir que el susodicho ha hecho un cierto esfuerzo por jalar tan descaradamente. La bica trae consigo una serie de ensañamientos y poco caletas señaladas de dedo con risas y murmullo incluido, además del famoso memorando, en el que, entre otras cosas te dicen “desapruebas otra vez y te j-o-d-i-s-te”. El concepto de trica, por lo tanto, queda más que sobreentendido. Irse a la tercera es apostar por una muerte, académicamente hablando, segura y sin contemplaciones, pero por la puerta grande y con la cabeza en alto como el caso del “serrano Cava” (así se le conoce en la Ciudad y los Perros), o Jaime Bayly quien se fue a la trica en lógica, creándole una fama a su verdugo (profesor, perdón), que aun persiste hoy en día en el pabellón de Estudios Generales Letras de la PUCP.

No se por que, pero pareciera que lo que acabo de escribir es totalmente opuesto al estilo algo irónico al que están acostumbrados a leer. La incertidumbre en la que estoy inmerso resulta obvia en estas líneas. Mis manos sudan y mi cabeza explota pero N-O M-A-S. Primero muerto antes que biquero. Mas nunca, pero nunca me verán caer derrotado, de las cenizas resurgiré cual ave fénix y me zurrare sobre las lecturas “quema pestañas”, volveré a dormir 8 horas completas y volveré a tomar mi espumante y calientito café mocca mientras me tiro en uno de los jardines, tarareando... Me veras volver, me veras volver...

martes, 6 de mayo de 2008

Betrayal butterfly (parte 5)


“Que delito cometí, en quererte ingrata fiera...”
Juan Ruiz de Alarcón

El corazón parecía estar subiendo violentamente por mi garganta, mientras yo me dirigía hacia el lugar del duelo final, “the last stand”, desarmado completamente (a no ser que mi terno tuviera algún poder extraordinario a lo Jackie Chan) y con una desquiciada seguridad que no se de donde había salido. El retador me miraba fijamente, como tratando de decidir por donde atacaría primero...

Bien, quizá se emocionaron, pero en realidad eso no fue lo que paso. Nunca salí, no me enfrente a el y, por ende, no sufrí ningún perjuicio que me dejara lisiado de por vida. La mariposa logro convencerlo de que se fuera y nos dejara en “paz” (¿hubo paz entre nosotros en algún momento?). Con esto no quiero que piensen que me acobarde y salí corriendo como una niñita. Como relate en el post anterior yo estaba dispuesto a hacer LO QUE SEA (¿ahora comprenden cuan idiotizado estaba?) con tal de preservar la relación que tenia con la “ingrata fiera”.

Por lo menos termine completo, vivito y coleando, y sin ningún mililitro de sangre perdida. Sin embargo, las amenazas no acabaron esa noche. El obseso malandrín intento “cuadrarme” muchas veces más y hasta estuvo a punto de ir a buscarme al colegio para liquidarme de una buena vez. Pero como resulta obvio nunca lo logro. La mariposa se las ingenio para persuadirlo una y otra vez, advirtiéndole que dejaría de hablarle definitivamente si algo me sucedía. Y al parecer lo logro, pues luego de un tiempo volví a caminar normalmente por los alrededores de La Bolichera, en Surco, zona en la que supuestamente me la tenían jurada.

No se por que pero ya me sentía todo un superhéroe. Tenía chica y un archienemigo, pero faltaba el traje, un poder especial y una situación trágica. Pero esto no significa que yo estuviera buscando problemas, al contrario ellos me perseguían. Y esto es lo que me da mas risa, al saber todo lo que iba a pasar entre la mariposa y yo en los meses venideros, debí haberme quedado en mi casa (o supercuartel), viendo la película del domingo, con un tazón lleno de canchita salada porque como diría Lucho Hernández, “fuiste un amor irracional...”

¿Cometí un delito al enamorarme de la mariposa traicionera?.. Pues creo que si. ¿Por qué jugarse la vida por alguien que te dejaría peor que Obi Wan a Anakin en el episodio 3? ¿Cuál es el chiste de ocasionar la guerra más grande de todos los tiempos por amor (¿pero por queee?)? Si yo soy el tarado más grande de mi generación, entonces Paris de Troya es el tarado (idiota, estupido, badulaque, memo, estulto, etc) mas grande en la historia en la humanidad, quien llevo a la ruina a su ciudad simplemente por una ingrata fémina que al final termino volviendo con su esposo Menelao, arrepentida (dice) de todo lo que había hecho. Amor suicida, ahora te maldigo...